viernes, 3 de mayo de 2013

domingo, 28 de abril de 2013

Passepartout Beerhouse

Esta mañana (ejem, mediodía), me ha pasado una de las cosas más extrañas del mes. Me disponía a salir de casa para dirigirme a mi sesión vermouth del domingo cuando, nada más abrir la puerta, se me ha metido una gata atigrada preciosa en casa, seguida a los pocos segundos por su dueña en bata, que la andaba buscando. Lo más absurdo del caso es que llevo pidiendo un gato atigrado al que llamaré Indy desde hace meses, con lo que al abrir la puerta y entrar la gata toda pancha en casa me he quedado dos segundos totalmente desconcertada pensando "ehhh, gracias Dios! Ahora quiero cien millones de euros!". Acto seguido ha llegado la dueña en bata y me ha cortado el rollo.

Volvamos al tema del post de hoy. En mi incansable labor de probar todos los sitios que me había perdido de La Coruña durante estos años de exilio autoimpuesto, tengo una libretita con unas cuantas recomendaciones ya que tengo que ir publicando. Pero si hay algún lugar que está en el primer lugar de mi lista de recomendaciones absolutas, ese es el Passepartout Beerhouse.

Motivos no le faltan: Leo, Chary e Iván son de lo mejor del mundo. Siempre con una sonrisa, profesionales como la copa de un pino, y que se desviven por hacer su trabajo de la mejor manera posible. El local no le anda a la zaga. Totalmente renovado y con una decoración que hace que mis amigos y yo tramemos en secreto qué cartel le robaremos a Leo en cuanto se despiste (ups, Leo, no leas esto!).

Además tienen un rinconcito en el que te da el sol en el cogotillo con unos sofacitos muy monos que-es-nuestro. Si descubrís el Passepartout por el blog, podéis decírselo a Leo que os dará un achuchón de oso, y un pinchito del día, pero no me robéis el sitio! Sino, os dejaré de contar lugares molones! ;-p

Allí tramamos planes malvados, hablamos de bodas, vestidos y peinados, y en general, arreglamos el mundo con el gran aliciente que para mí supone poder tomarme una Coronita helada mientras disfruto de una ración de "Ruleta Rusa" (empanadillas de carne, entre las que hay una escondida realmente picante y que Leo, conocedor de mi pasión por la comida mexicana en general y picante en concreto, ya me aparta para mi), mientras que lover se toma una Affligem o una Chimay o, si vamos domingueros como hoy, un vermouth casero o un americano.

De la carta, no os puedo recomendar lo suficiente los "Scampi" y las empanadillas, picantes o no. Los filetes Passepartout, plato estrella de la casa, aún no han pasado por mis manos, pero caerán pronto! La tortilla de patata, las croquetas de jamón y setas, la tempura, el vittelo tonnato... amigos, está realmente bueno.

Scampi

Además de las 30 variedades de cerveza que podéis ver en la carta, os podéis tomar un buen gin-tonic para digerir todo lo que comáis o si sois más de infusiones o de media tarde como mi amiga Pati, 15 tipos distintos de té y el café veracruz os esperan. Yyyyy, a partir de la semana que viene tendrán tartas caseras. Tiramisú, tarta de queso y tarta de crema de castañas para empezar.

¿Qué hacéis que todavía estáis leyendo esto y no estáis en Passepartout Beerhouse? Corred como almas que lleva el Diablo al Paseo de los Puentes 14 ya! Abre de martes a domingo, de 12 a 12, aunque de jueves a viernes podéis tomaros un buen copazo hasta las 2 de la mañana. Nos vemos allí!

 

viernes, 19 de abril de 2013

martes, 16 de abril de 2013

Paniculata y pompones



por Manuela para {Algo Blue}

Si visteis el post de animalitos dorados, ya habréis visto alguna fotografía de esta boda en el blog. Y es que me encanta la decoración que estos novios tan majos consiguieron en su boda.













Podéis ver el resto de fotos aquí.

sábado, 13 de abril de 2013

Torrijas para dummies


por Manuela para {Algo Blue}

Este post lleva en mi lista de cosas que publicar en el blog desde un poquito antes de Semana Santa, pero se me ha ido pasando hasta ahora. 

La cuestión es que hay mil cosas que hacer con pan que nos haya sobrado, pero una de las mas ricas son las torrijas o tostadas, como las llama mi abuela. Además de aprovechar el pan sobrante, están buenísimas y no conozco a nadie que no le gusten.

La receta es muuuuuy díficil, así que salvo que seáis avezados cocineros, absteneos! :p ¿Preparados?

Allá vamos:

Necesitaréis 2 huevos, medio litro de leche, una barra de pan y azúcar. Para freirlas, medio litro de aceite aprox. Canela y azúcar glass son totalmente opcionales. Dependiendo del tipo y cantidad de pan que tengáis, es posible que necesitéis más leche o huevos, pero eso ya lo váis viendo.

Pasos:

Cortais en rebanadas el pan. Por ejemplo:


Ponemos en un plato hondo la leche y, en otro, batimos los huevos. Aprovechamos el tiempo, y ponemos una sartén grandota con el aceite a calentar.


Vamos pasando rebanadas de pan por leche, y una vez hayan absorbido un poquito, las pasamos por huevo. El pan tiene que haber quedado blanquito tras absorber la leche.




Si el aceite ya está caliente, las freimos. Vuelta y vuelta hasta que estén doradas. Si teníais mucho pan, es posible que os haga falta más leche y más huevos, como os decía. Lo váis viendo según las hacéis, al "chupar" el pan la leche y el huevo. También es posible que, si váis a hacer muchas, tengáis que cambiar el aceite hacia la mitad, para evitar que se queme y deje sabor en las torrijas.

¿Difícil, eh?

 

Pues ¡a disfrutar!